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Monday, September 21, 2009

NOAM CHOMSKY SOBRE AMERICA LATINA

ESCEPTICISMO CORROSIVO DE CHOMSKY SOBRE EUA Y OBAMA, Y OPTIMISMO SOBRE AMERICA LATINA
Hay una resistencia real al imperio; no existen muchos sitios de los que pueda decirse lo mismo
América Latina es el lugar más estimulante del mundo: Chomsky
">La esperanza del cambio anunciada por Barack Obama es sólo una ilusión, considera el escritor
David Brooks, Hermann Bellinghausen y Luis Hernández

América Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo, dice Noam Chomsky. Hay aquí una resistencia real al imperio; no existen muchas regiones de las que pueda afirmarse lo mismo.
Entrevistado por La Jornada, uno de los intelectuales disidentes más relevantes de nuestros tiempos señala que la esperanza en el cambio anunciada por Barack Obama es una ilusión, ya que son las instituciones y no los individuos los que determinan el rumbo de la política. A lo sumo, lo que el mandatario representa es un giro desde la extrema derecha al centro de la política tradicional estadunidense.
Presente en México para celebrar los 25 años de La Jornada, el autor de más cien libros, el lingüista, crítico antimperialista, analista del papel que desempeñan los medios de comunicación en la “manufactura” del consenso, explica cómo la guerra a las drogas se inició en Estados Unidos como parte de una ofensiva conservadora contra la revolución cultural y la oposición a la invasión de Vietnam.
A continuación, presentamos la transcripción completa de sus declaraciones.
América Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo. Por primera vez en 500 años hay movimientos hacia una verdadera independencia y separación del mundo imperial; se están integrando países que históricamente han estado separados. Esta integración es un prerrequisito para la independencia. Históricamente, Estados Unidos ha derrocado un gobierno tras otro; ahora ya no puede hacerlo.
Brasil es un ejemplo interesante. Hacia principios de los 60, los programas de (Joao) Goulart no eran tan diferentes de los de (Luiz Inacio) Lula. En aquel caso, el gobierno de (John F.) Kennedy organizó un golpe de Estado militar. Así, el Estado de seguridad nacional se propagó por toda la región como una plaga. Hoy día Lula es el muchacho bueno, al que están tratando de cultivar, en reacción a los gobiernos más militantes en la región. En Estados Unidos no publican los comentarios de Lula favorables a (Hugo) Chávez o a Evo Morales. Los silencian porque no son el modelo.
Hay un movimiento hacia la unificación regional: se empiezan a formar instituciones que, aunque no funcionan del todo, comienzan a existir. Es el caso de Mercosur y Unasur.
Otro caso notable en la región es el de Bolivia. Después del referendo hubo una gran victoria, y también una sublevación bastante violenta en las provincias de la Media Luna, donde están los gobernadores tradicionales, blancos. Un par de docenas de personas murieron. Hubo una reunión regional en Santiago de Chile donde se expresó un gran apoyo a Morales y una firme condena a la violencia, y Morales respondió con una declaración importante. Dijo que era la primera vez en la historia de América Latina, desde la conquista europea, en que los pueblos habían tomado el destino de sus países en sus propias manos sin el control de un poder extranjero, o sea Washington. Esa declaración no fue publicada en Estados Unidos.
Centroamérica está traumatizada por el terror reaganiano. No es mucho lo que sucede allí. Estados Unidos sigue tolerando el golpe militar en Honduras, aunque es significativo que no lo pueda apoyar abiertamente.
Otro cambio, aunque atropellado, es la superación de la patología real en América Latina, probablemente la región más desigual del mundo. Es una región muy rica, siempre gobernada por una pequeña elite europeizada, que no asume ninguna responsabilidad con el resto de sus respectivos países. Se puede ver en cosas muy simples, como el flujo internacional de capital y bienes. En América Latina la fuga de capitales es casi igual a la de la deuda. El contraste con Asia oriental es muy impactante. Aquella región, mucho más pobre, ha tenido mucho más desarrollo económico sustantivo, y los ricos están bajo control. No hay fuga de capitales; en Corea del Sur, por ejemplo, se castiga con la pena de muerte. El desarrollo económico allá es relativamente igualitario.
Control debilitado
Había dos formas tradicionales con las que Estados Unidos controlaba América Latina. Una era el uso de la violencia; la otra, el estrangulamiento económico. Ambas han sido debilitadas.
Los controles económicos son ahora más débiles. Varios países se han liberado del Fondo Monetario Internacional a través de la colaboración. También se han diversificado acciones entre el sur, en lo que la relación de Brasil con Sudáfrica y China ha entrado como factor. Han podido enfrentar algunos problemas internos sin la poderosa intervención de Estados Unidos.
La violencia no ha terminado. Ha habido tres golpes de estado en lo que va de este siglo. El venezolano, abiertamente apoyado por Estados Unidos, fue revertido, y ahora Washington tiene que recurrir a otros medios para subvertir al gobierno, entre ellos ataques mediáticos y apoyo a grupos disidentes. El segundo fue en Haití, donde Francia y Estados Unidos tiraron al gobierno y enviaron al presidente a Sudáfrica. El tercero es el de Honduras, que es un asunto mixto. La Organización de Estados Americanos asumió una postura firme y la Casa Blanca tuvo que seguirla, y proceder muy lentamente. El FMI acaba de otorgar un enorme préstamo a Honduras, que sustituye la reducción de asistencia estadunidense. En el pasado éstos eran asuntos rutinarios. Ahora esas medidas (la violencia y el estrangulamiento económico) se han debilitado.
Estados Unidos está reaccionando y ha dado pasos para remilitarizar la región. La Cuarta Flota, dedicada a América Latina, había sido desmantelada en los 50, pero se está reahabilitando, y las bases militares en Colombia son un tema importante.
La ilusión de Obama
La elección de Barack Obama generó grandes expectativas de cambio hacia América Latina. Pero son sólo ilusiones
Sí hay un cambio, pero el giro es porque el gobierno de Bush se fue tan al extremo del espectro político estadunidense que casi cualquiera se hubiera movido hacia el centro. De hecho el propio Bush en su segundo periodo fue menos extremista. Se deshizo de algunos de sus colaboradores más arrogantes y sus políticas fueron más moderadamente centristas. Y Obama, de manera previsible, continúa con esta tendencia.
Giró hacia la posición tradicional. Pero ¿cuál es esa tradición? Kennedy, por ejemplo, fue uno de los presidentes más violentos de la posguerra. Woodrow Wilson fue el mayor intervencionista del siglo XX. El centro no es pacifista ni tolerante. De hecho Wilson fue quien se apoderó de Venezuela, sacando a los ingleses, porque se había descubierto petróleo. Apoyó a un dictador brutal. Y de allí continuó con Haití y República Dominicana. Mandó a los marines y prácticamente destruyó Haití. En esos países dejó guardias nacionales y dictadores brutales. Kennedy hizo lo mismo. Obama es un regreso al centro.
Es igual con el tema de Cuba, donde durante más de medio siglo Estados Unidos se ha involucrado en una guerra, desde que la isla ganó su independencia. Al principio esta guerra fue bastante violenta, especialmente con Kennedy, cuando hubo terrorismo y estrangulamiento económico, a lo que se opone la mayoría de la población estadunidense. Durante décadas, casi dos tercios de la población han estado en favor de la normalización de las relaciones, pero eso no está en la agenda política.
Las maniobras de Obama se fueron hacia el centro; suspendió algunas de las medidas más extremas del modelo de Bush, y hasta fue apoyado por buena parte de la comunidad cubano-estadunidense. Se movió un poco hacia el centro, pero ha dejado muy claro que no habrá cambios.
Las “reformas” de Obama
Lo mismo sucede en la política interna. Los asesores de Obama durante la campaña fueron muy cuidadosos en no dejarlo comprometerse con nada. Las consignas fueron “la esperanza” y “el cambio, un cambio en el que creer”. Cualquier agencia de publicidad sensata habría hecho que ésas fueran las consignas, pues 80 por ciento del país pensaba que éste marchaba por el carril equivocado. McCain decía cosas parecidas, pero Obama era más agradable, más fácil de vender como producto. Las campañas son sólo asuntos de mercadotecnia, así se entienden a sí mismas. Estaban vendiendo la “marca Obama” en oposición a la “marca McCain”. Es dramático ver esas ilusiones, tanto fuera como dentro de Estados Unidos.
En Estados Unidos casi todas las promesas hechas en el ámbito de reforma laboral, de salud, de energéticos, han quedado casi anuladas. Por ejemplo, el sistema de salud es una catástrofe. Es probablemente el único país en el mundo en el que no hay una garantía básica de atención médica. Los costos son astronómicos, casi el doble de cualquier otro país industrializado. Cualquier persona que tiene bien puesta la cabeza sabe que es la consecuencia de que se trate de un sistema de salud privado. Las empresas no procuran salud, están para obtener ganancias.
Es un sistema altamente burocratizado, con mucha supervisión, altísimos costos administrativos, donde las compañías de seguros tienen formas sofisticadas de evadir el pago de las pólizas, pero no hay nada en la agenda de Obama para hacer algo al respecto. Hubo algunas propuestas light, como por ejemplo “la opción pública”, pero quedó anulada. Si uno lee la prensa de negocios, encuentra que la portada de Business Week reportaba que las aseguradoras celebraban su victoria.

Noam Chomsky en La Jornada">Foto Carlos Ramos Mamahua

Kennedy fue uno de los presidentes más violentos de la posguerra, considera Noam Chomsky">Foto Carlos Ramos Mamahua
Se realizaron campañas muy exitosas en contra de esta reforma, organizadas por los medios y la industria para movilizar segmentos extremistas de la población. Es un país en el que es fácil movilizar a la gente con el miedo, e inculcarle todo tipo de ideas locas, como que Obama va a matar a la abuela de uno. Así lograron revertir propuestas legislativas ya de por si débiles. Si en verdad hubiera habido un compromiso real en el Congreso y la Casa Blanca, esto no hubiera prosperado, pero los políticos estaban más o menos de acuerdo.
Obama acaba de hacer un acuerdo secreto con las compañías farmacéuticas para asegurarles que no habrá esfuerzos gubernamentales por regular el precio de las medicinas. Estados Unidos es el único país en el mundo occidental que no permite que el gobierno use su poder de compra para negociar el precio de los medicamentos. Un 85 por ciento de la población se opone, pero eso no significa diferencia alguna, hasta que todos vean que no son los únicos que se oponen a estas medidas.
La industria petrolera anunció que va a utilizar las mismas tácticas para derrotar cualquier proyecto legislativo de reforma energética. Si Estados Unidos no implanta controles firmes sobre las emisiones de dióxido de carbono, el calentamiento global destruirá la civilización moderna.
El diario Financial Times señaló con razón que si había una esperanza de que Obama pudiera haber cambiado las cosas, ahora sería sorprendente que sí cumpliera con lo mínimo de sus promesas. La razón es que no quería cambiar tanto las cosas. Es una criatura de quienes financiaron su campaña: las instituciones financieras, las energéticas, las empresas. Tiene la apariencia de buen tipo, sería un buen acompañante de cena, pero eso no permite cambiar la política; la afecta un poco. Sí hay cambio, pero es un poco más suave. La política proviene de las instituciones, no está hecha por individuos. Las instituciones son muy estables y muy poderosas. Por supuesto, encuentran la manera de confrontar lo que sucede.
Más de lo mismo
Los medios están un poco sorprendidos de que se esté regresando adonde siempre se estuvo. Lo reportan, es difícil no hacerlo, pero el hecho es que las instituciones financieras se pavonean de que todo está quedando igual que antes. Ganaron. Goldman Sachs ni siquiera intenta ocultar que después de haber hundido la economía está entregando jugosos bonos a sus ejecutivos. Creo que en el pasado trimestre acaba de reportar las ganancias más altas de su historia. Si fueran un poquito más inteligentes lo intentarían ocultar.
Esto se debe a que Obama está respondiendo a quienes apoyaron su campaña: el sector financiero. Miren nada más a quién escogió para su equipo económico. Su primer asesor fue Robert Rubin, el responsable de la derogación de una ley que regulaba al sector financiero, lo cual benefició mucho a Goldman Sachs; asimismo, se convirtió en directivo de Citigroup, hizo una fortuna y se salió justo a tiempo. Larry Summers, quien fue la principal figura responsable de detener toda regulación de los instrumentos financieros exóticos, ahora es el principal asesor económico de la Casa Blanca. Y Timothy Geithner, quien como presidente de la Reserva Federal de Nueva York supervisaba lo que sucedía, es secretario del Tesoro.
En un reportaje reciente se examinó a algunos de los principales asesores económicos de Obama. Se concluyó que gran parte de ellos no deberían estar en el equipo de asesoría, sino enfrentando demandas legales, porque estuvieron involucrados en malos manejos en la contabilidad y otros asuntos que detonaron la crisis.
¿Por cuánto tiempo se pueden mantener las ilusiones? Los bancos están ahora mejor que antes. Primero recibieron un enorme rescate del gobierno y los contribuyentes, y lo utilizaron para fortalecerse. Son más grandes que nunca; absorbieron a los débiles. O sea, se está sentando la base para la próxima crisis. Los grandes bancos se están beneficiando con una póliza de seguros del gobierno, que se llama “demasiado grande para fallar”. Si se es un banco enorme o una casa de inversión importante, es demasiado importante para fracasar. Si se es Goldman Sachs o Citigroup, no puede fracasar porque eso derrumbaría toda la economía. Por eso pueden hacer préstamos riesgosos, para ganar mucho dinero, y si algo falla, el gobierno los rescata.
La guerra contra el narco
La guerra contra la droga, que desgarra a varios países de América Latina entre los que se encuentra México, tiene viejos antecedentes. Revitalizada por Nixon, fue un esfuerzo por superar los efectos de la guerra de Vietnam en Estados Unidos.
La guerra fue un factor que llevó a una importante revolución cultural en los 60, la cual civilizó al país: derechos de la mujer, derechos civiles. O sea, democratizó el territorio, aterrorizando a las elites. La última cosa que deseaban era la democracia, los derechos de la población, etcétera, así que lanzaron una enorme contraofensiva. Parte de ella fue la guerra contra las drogas.
Ésta fue diseñada para trasladar la concepción de la guerra de Vietnam, de lo que nosotros les estábamos haciendo a los vietnamitas, a lo que ellos nos estaban haciendo a nosotros. El gran tema a fines de los 60 en los medios, incluso los liberales, fue que la guerra de Vietnam fue una guerra contra Estados Unidos. Los vietnamitas estaban destruyendo a nuestro país con drogas. Fue un mito fabricado por los medios en las películas y la prensa. Se inventó la historia de un ejército lleno de soldados adictos a las drogas que al regresar se convertirían en delincuentes y aterrorizarían a nuestras ciudades. Sí, había uso de drogas entre los militares, pero no era muy diferente al que existía en otros sectores de la sociedad. Fue un mito fabricado. De eso se trataba la guerra contra las drogas. Así se cambió la concepción de la guerra de Vietnam a una en la que nosotros eramos las víctimas.
Eso encajó muy bien con las campañas en favor de la ley y el orden. Se decía que nuestras ciudades se desgarraban por el movimiento antibélico y los rebeldes culturales, y que por eso teníamos que imponer la ley y el orden. Allí cabía la guerra contra la droga.
Reagan la amplió de manera significativa. En los primeros años de su administración se intensificó la campaña, acusando a los comunistas de promover el consumo de drogas.
A principios de los 80 los funcionarios que tomaban en serio la guerra contra las drogas descubrieron un incremento significativo e inexplicable de fondos en bancos del sur de Florida. Lanzaron una campaña para detenerlo. La Casa Blanca intervino y suspendió la campaña. Quien lo hizo fue George Bush padre, en ese tiempo encargado de la guerra contra las drogas. Fue cuando la tasa de encarcelamiento se incrementó de manera significativa, en gran parte con presos negros. Ahora el número de prisioneros per cápita es el más alto en el mundo. Sin embargo, la tasa de criminalidad es casi igual que en otros países. Es un control sobre parte de la población. Es un asunto de clase.
La guerra contra las drogas, como otras políticas, promovidas tanto por liberales como por conservadores, es un intento por controlar la democratización de fuerzas sociales.
Hace unos días, el Departamento de Estado de Obama emitió su certificación de cooperación en la lucha contra las drogas. Los tres países que fueron descertificados son Myamar, una dictadura militar –no importa, está apoyada por empresas petroleras occidentales–, Venezuela y Bolivia, que son enemigos de Estados Unidos. Ni México, ni Colombia, ni Estados Unidos, en todos los cuales hay narcotráfico.
Un lugar interesante
El elemento central del neoliberalismo es la liberalización de los mercados financieros, lo cual hace vulnerables a los países que tienen inversionistas extranjeros. Si uno no puede controlar su moneda y la fuga de capitales, está bajo control de los inversionistas extranjeros. Pueden destruir una economía si no les gusta lo que este país hace. Ésa es otra forma de controlar pueblos y fuerzas sociales, como los movimientos obreros. Son reacciones naturales de un empresariado muy concentrado, con gran conciencia de clase. Claro que hay resistencia, pero fragmentada y poco organizada, y por ello pueden seguir promoviendo políticas a las que se opone la mayoría de la población. A veces esto llega al extremo.
El sector financiero está igual que antes; las aseguradoras de salud han ganado con la reforma sanitaria, las empresas energéticas ganarán con la reforma energética, los sindicatos han perdido con la reforma laboral y, por supuesto, la población de Estados Unidos y la del mundo pierden porque ya de por sí la destrucción de la economía es grave. Si se destruye el medio ambiente, los que de veras sufrirán son los pobres. Los ricos sobrevivirán a los efectos del calentamiento global.
Por esto América Latina es uno de los lugares verdaderamente interesantes. Es uno de los sitios en los que hay verdadera resistencia a todo esto. ¿Hasta dónde llegará? No se sabe. No me sorprendería que haya un giro a la derecha en las próximas elecciones en América del Sur. Aun así, se ha logrado un avance que sienta las bases para algo más. No hay muchos lugares en el mundo de los que pueda decirse lo mismo.

Friday, September 18, 2009

EL CASO A FAVOR DE LAS CANDIDATURAS INDEPENDIENTES; CHILE

Elecciones presidenciales:El extraño escalofrío en Chile
Después de dos décadas de una historia de éxito en América Latina, la Concertación, coalición de centroizquierda, se ve cansada y dividida.
THE ECONOMISTAl costado de una autopista en Lo Espejo, en Santiago, las empresas constructoras están trabajando en el barro debido al invierno para completar 125 casas de ladrillo y madera. En las próximas semanas se mudarán a éstas las familias que antes vivían en el sitio. Los más pobres de ellos pagarán sólo US$ 400 por una casa que cuesta alrededor de US$ 20 mil, parte de la política de gobierno destinada a acabar con las últimas poblaciones marginales que quedan en Chile. Ellos están entre las 600 mil familias que habrán recibido subsidios habitacionales durante el período de cuatro años de la Presidenta Michelle Bachelet.
Este año, el programa se expandió como parte de un estímulo fiscal que alcanzó un total de US$ 4 mil millones (o el 2,8% del PIB). Esto no ha impedido una recesión: en el segundo trimestre la economía fue un 4,5% más pequeña que en el mismo período del año pasado. Pero esto ha mitigado sus efectos. Alrededor de 270 mil trabajadores de la construcción están ahora empleados en los programas de viviendas sociales, lo cual es un aumento de los 145 mil hace un año.
Esto también ha elevado la popularidad de Bachelet. A pesar de la recesión, su índice de aprobación ha subido abruptamente del 40% en junio de 2008 al 72%, de acuerdo a las encuestas del CEP. Así también ha subido la aprobación del ministro de Hacienda, Andrés Velasco, ex profesor liberal de Harvard. Si la Constitución no prohibiera períodos consecutivos, Bachelet estaría muy bien posicionada para ganar las elecciones presidenciales en diciembre.
Así como está, su coalición de centroizquierda corre el riesgo de perder el poder por primera vez desde 1990.
A medida que las campañas se ponían en marcha formalmente el 15 de septiembre, la última encuesta del CEP daba a Sebastián Piñera, el candidato empresario de la oposición conservadora, el 37% de los votos. Eduardo Frei, un democratacristiano que fue Presidente de Chile de 1994-2000 y es el candidato oficial de la Concertación, lograba el 28%, mientras que Marco Enríquez-Ominami, diputado socialista disidente que se presenta como independiente, alcanzaba el 17%. Las últimas cuatro elecciones presidenciales habían reflejado el resultado de un plebiscito en 1988 en el que el 56% de los votantes había estado a favor de un retorno a la democracia, mientras que el 44% había deseado que la dictadura de 16 años del general Augusto Pinochet continuara. ¿Esto romperá el patrón político más estable en América Latina?
Bajo la Concertación, Chile ha sido la gran historia de éxito de la región, al agregar una democracia cada vez más sólida y medidas de bienestar social a las políticas económicas de libre mercado que legó Pinochet. En los 20 años que transcurrieron hasta 2006, el índice de pobreza cayó del 45% de la población a sólo el 13,7%. La distribución del ingreso sigue siendo sumamente desigual, pero las oportunidades se están ampliando. Ocho de cada 10 jóvenes ahora terminan la enseñanza media. Cuatro de cada 10 continúan estudios superiores y de éstos el 70% es el primero en su familia que lo logra, en muchos casos gracias a los subsidios del gobierno, señala Velasco.
Gracias a sus políticas macroeconómicas prudentes, Chile pudo hacer más que varios de sus vecinos cuando atacó la recesión el año pasado. La Concertación convirtió en ley una norma fiscal que exigía que el gobierno equilibrara el presupuesto durante el ciclo económico. Esto financió el gran estímulo fiscal al hacer uso de los ahorros que se acumularon cuando el precio del cobre, la principal exportación y gran fuente de ingresos del gobierno, alcanzó niveles récord en los primeros años del período de Bachelet.
Sin embargo, a pesar de todos estos logros, la sensación de malestar en Chile es tan palpable como la nieve que cubre la cordillera de los Andes. Los empresarios están preocupados de que la economía ya no sea la más dinámica de Sudamérica. Durante años los políticos han hablado de la necesidad urgente de mejorar la mala calidad de la educación y de invertir más en innovación e investigación y desarrollo si Chile quiere ser un país desarrollado. Todavía están hablando al respecto.
"Hemos pasado del milagro chileno a la siesta chilena", sostiene Piñera. Él mantendría la norma fiscal y la red de protección social, asegura. Pero acusa a la Concertación, esencialmente, de enjaular los espíritus animales del empresariado. Al señalar la productividad decreciente, culpa a la rígida legislación laboral y a la mala administración de la inversión pública (donde se han despilfarrado US$ 10 mil millones en los últimos cuatro años, él sostiene, y cita la pésima reestructuración de la red ferroviaria y del transporte público de Santiago). Su asesor económico, Felipe Larraín, precisa que un gobierno de Piñera elevaría la tasa anual de crecimiento al 6%, dando un impulso a la productividad a través de las reducciones tributarias para la inversión, un mercado laboral más flexible y reformas en la administración pública.
Velasco responde que a medida que Chile se vuelve más rico -su ingreso per cápita fue de US$ 10.100 en 2008- es más difícil que el país crezca tan rápido. Si Chile sigue avanzando a un 4% al año aproximadamente, eso coincidiría con el rendimiento de economías exitosas tales como Finlandia y Corea del Sur en la etapa equivalente en su desarrollo. El ministro señala que la inversión y productividad siempre caen durante una recesión. La inversión pública en investigación y desarrollo está creciendo. Chile continúa teniendo una buena posición en las tablas de competitividad de la liga internacional y la facilidad de hacer negocios. Y el crecimiento se ha visto afectado en parte debido a los costos crecientes de la energía, después que Argentina interrumpió las exportaciones de gas a su vecino.
La Concertación es más vulnerable a la acusación de que en su forma de hacer política ha perdido contacto con el ciudadano común. Ése es el principal argumento de Enríquez-Ominami. De sólo 36 años, él se describe como "un hijo ilegítimo" de la coalición gobernante. Su padre fue un líder guerrillero muerto por el régimen de Pinochet. Su padrastro es un senador socialista; su abuelo materno fue fundador de la Democracia Cristiana. Se crió en Francia y a su regreso se dedicó a la dirección de televisión. Su buena apariencia juvenil, encanto y velocidad para hablar lo convierten en "uno de los mejores comunicadores que ha tenido la política chilena", escribe en un próximo libro el cientista político Patricio Navia.
El pensamiento de Enríquez-Ominami es una mezcla somera de liberalismo social y democracia social pasada de moda. Pero él, más bien que sus políticas, es el mensaje. Su candidatura es una protesta contra el hecho de que la Concertación no haya hecho elecciones primarias nacionales y contra lo que él considera como el dominio de los jefes de partido de edad. El joven candidato quiere una reforma política, en parte para acabar con el sistema electoral binominal que legó Pinochet. Se estima ampliamente que tal sistema consolida el poder de los jefes de partido, bloquea a los partidos minoritarios e impide la renovación política. Ha contribuido a un alejamiento preocupante de los jóvenes de la política. Casi un tercio de los adultos no se ha molestado en inscribirse para votar.
Casi todos los comentaristas políticos en Chile estiman que Enríquez-Ominami no puede ganar. Pero ha hecho que Frei, un hombre competente y respetable, se vea reaccionario y viejo (tiene 67 años). Su respuesta ha sido promover a asesores jóvenes y adoptar varios de los argumentos de sus oponentes, tal como la necesidad de una reforma política, cambios en el código laboral y la modernización del Estado. Él es el único que podría lograr realmente que se hicieran estas cosas, asegura.
Los tres candidatos están de acuerdo en que la sociedad chilena ha cambiado más rápido que el Estado y el sistema político. Después de 20 años, un cambio en el liderazgo difícilmente sería una sorpresa. Pero la derecha no ha ganado una elección presidencial en Chile desde 1958. Es casi seguro que Piñera y Frei van a pasar a una segunda vuelta en enero, una contienda que uno u otro podría ganar.
Si la Constitución no prohibiera períodos consecutivos, Bachelet estaría muy bien posicionada para ganar las elecciones presidenciales en diciembre.
Así como está, su coalición de centroizquierda, la Concertación, corre el riesgo de perder el poder por primera vez desde que volvió la democracia en Chile en 1990.

El modelo Bachelet
Cuando fue elegida como Presidenta de Chile en enero de 2006, Michelle Bachelet prometió ser un tipo diferente de político. Pediatra, madre de tres hijos y separada dos veces, fue la primera mujer en ser elegida Mandataria en un país de América Latina y que no era la viuda de un marido insigne. Prometió una "democracia ciudadana" con una mayor participación. Su primer gabinete se eligió de acuerdo tanto al género como al partido: la mitad de sus miembros eran mujeres, varias eran independientes y sólo dos tenían experiencia ministerial previa.
Ella rápidamente se metió en problemas, que abarcaron desde las protestas de los escolares hasta el caos del transporte en Santiago. Hace un año, su coalición, la Concertación, perdió las elecciones municipales, su primera derrota. No puede presentarse a las próximas elecciones presidenciales; sin embargo, si la Concertación gana, será en parte gracias a ella. Se ha convertido en uno de los líderes políticos más formidables de América Latina. Cuando The Economist fue a verla a La Moneda, el palacio presidencial, se mostró relajada y sin prisa, interesada en responder las preguntas extensamente más bien que con breves declaraciones.
¿Qué explica su cambio de suerte política? Su método consultivo de liderazgo puede haber parecido una "debilidad" a los tradicionalistas, en parte porque "las mujeres hablan con más suavidad", ella reconoce. "Aún hay mucho machismo y sexismo". Pero los chilenos han llegado a ver que ella "muestra empatía", que es como una figura maternal que los está protegiendo y quien había estado "al mando" cuando atacó la recesión, agrega. En la práctica, no obstante, se ha visto obligada a realizar ciertas concesiones, al traer a algunos peso pesados políticos al gabinete y al delegar más.
Una segunda razón es que, mientras se aferraba al rigor fiscal (con cierto costo político), ella optó por hacer de la protección social y la promoción de una igualdad de oportunidades su prioridad principal. Su gobierno está construyendo 3.500 salas cuna para los niños más pobres. Introdujo una pensión estatal mínima universal y extendió la atención de salud gratuita para que cubriera varias condiciones graves. Su política habitacional ofrece casas de mejor calidad, en barrios modelo. Pero sus esfuerzos por reorganizar la educación han sido decepcionantemente tímidos.
Tomará tiempo y estudios antes de saber si estos programas funcionan. Sin duda, pasó un tiempo antes de que éstos dejaran su marca en Chile; "una sala cuna no es sexy", manifiesta Bachelet. Pero equivale a uno de los intentos de más largo alcance por combinar el crecimiento económico y un estado benefactor en América Latina. Eso es una crítica tácita al argumento de Hugo Chávez que sólo su revolución puede abordar la desigualdad en la región. Y esto sugiere que la carrera política de Bachelet está lejos de terminar.
Si la Concertación gana, será en parte gracias a ella. Se ha convertido en uno de los líderes políticos más formidables de América Latina.

Wednesday, June 03, 2009

UN CANDIDATO PRESIDENCIAL INDEPENDIENTE QUE MODIFICA EL PANORAMA ELECTORAL EN CHILE

Popularidad de Enríquez crea alarma en Chile
By PAULINA ABRAMOVICH / AFP
El aumento de popularidad del disidente Marco Enríquez Ominami en desmedro del candidato oficialista, Eduardo Frei, encendió alarmas en la coalición gobernante, que analiza buscar un nuevo candidato para enfrentar al derechista Sebastián Piñera, puntero en los sondeos en la presidencial de diciembre.
Enríquez Ominami, de 35 años, subió 12 puntos porcentuales en sólo un mes, pasando de 14 a 26 por ciento de intención de voto, para superar por primera vez en un escenario de primera vuelta al candidato oficial de la coalición gobernante, el ex presidente Eduardo Frei, que baja en cambio siete puntos, según un sondeo de TNS Time revelado ayer.
El multimillonario empresario Sebastián Piñera sigue en la punta a seis meses de la elección presidencial, con un 35 por ciento, una adhesión similar a la de abril, con 36 por ciento.
''Lo interesante es cómo va creciendo Marco Enríquez Ominami en relación con el mes anterior, y se sitúa levemente sobre Eduardo Frei. Piñera se mantiene siempre en primer lugar'', dijo el vicepresidente del grupo TNS-Time, Eduardo Albornoz.
La arremetida del disidente encendió las luces de alerta en la Concertación, tanto que desde hace días se analiza un nuevo candidato, eso aún a pesar de que Frei obtuvo su postulación en una primaria.
El actual ministro de Hacienda, Andrés Velasco, aparece como el mejor evaluado del gabinete de la presidenta Michelle Bachelet, aunque él mismo ha desmentido en reiteradas ocasiones sus intenciones presidenciales.
Velasco, un profesor de Harvard sin militancia política, disfruta de su mejor momento, después de poner en marcha adecuadas políticas contracíclicas que le permiten a Chile tener hoy una inmejorable posición para afrontar la crisis financiera mundial.
Los temores oficialistas llevaron a Frei a pronosticar que una derrota electoral en diciembre significaría el fin de la coalición de cuatro partidos de centroizquierda que lleva 20 años en el poder.
''Llama la atención la posición de Frei. Por una parte está inseguro del apoyo que la propia Concertación le entrega y parece preso de su propio partido'', afirmó el analista Aldo Cassinelli, en una columna en el diario La Tercera.
Además ''siente cómo sus aliados lo van dejando solo en esta carrera, para concentrarse en las elecciones parlamentarias'', que se desarrollan en paralelo a la presidencial, agregó.
Enríquez Ominami, hijo del fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) Miguel Enríquez --abatido durante la dictadura de Augusto Pinochet--, lleva adelante una intensa campaña, en busca de las 36,000 firmas notariales que necesita reunir antes del 11 de septiembre para inscribir su candidatura como independiente.
El diputado, que lleva unas 10,000 firmas reunidas no es apoyado por el Partido Socialista, que en cambio decidió respaldar la candidatura de Frei.
''La candidatura está en una dinámica feroz. Estamos en una dinámica muy interesante'', comentó el diputado Enríquez Ominami en un reciente encuentro con corresponsales extranjeros.
''Mi candidatura bloquea la opción de ganar en primera vuelta a Frei y eso la Concertación lo sabe'', agregó.
Piñera, por su parte, se declaró este martes convencido de su triunfo.
''Nosotros estamos preparados para ganar en primera y segunda vuelta ... porque tenemos la convicción de que vamos a ganar la elección'', señaló el empresario, dueño de una fortuna de más de $1,300 millones

Friday, May 01, 2009

MUSICA PARA ENDULZAR LAS MALAS VIBRAS

Del twitter de Román Cotera
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Wednesday, April 29, 2009

PROBLEMAS DE COMUNICACION EN LO DE LA INFLUENZA PORCINA

Alerta sanitaria
Nadie lleva mascarillas en la secretaría mexicana de Salud
El Gobierno admite que los cubrebocas se repartieron para tranquilizar a la gente
PABLO ORDAZ - México - 30/04/2009
La cita promete. El hombre que, en teoría, más sabe en México del virus de la gripe porcina está dispuesto a contarlo todo. Se llama Miguel Ángel Lezana y es el director general del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades. Su despacho está en el paseo de la Reforma.
La cita promete. El hombre que, en teoría, más sabe en México del virus de la gripe porcina está dispuesto a contarlo todo. Se llama Miguel Ángel Lezana y es el director general del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades. Su despacho está en el paseo de la Reforma. El taxista, con la mascarilla azul cubriéndole la nariz y la boca, se abre paso entre un tráfico que, aunque más liviano porque no hay colegios y los restaurantes están cerrados, sigue requiriendo muchas dosis de pericia y paciencia. El pasajero también lleva mascarilla. Y los agentes de tráfico, y los demás conductores, y la mayoría de los transeúntes. También las llevan los soldados de un retén del Ejército dedicado, precisamente, a repartir mascarillas. La sorpresa llega cuando el periodista entra en la secretaría de Salud...
Nadie lleva mascarillas. Ni la recepcionista, ni nadie del servicio de limpieza, ni las secretarias, ni el jefe de Prensa ni, por supuesto, el doctor Lezana. Así que la primera pregunta no puede ser otra. ¿Por qué no llevan ustedes mascarillas? "Porque la porosidad que tienen permiten fácilmente el paso de las partículas, y porque además es muy poco viable que el virus pueda transmitirse por el aire sin estar en contacto con ninguna superficie". Y entonces -la siguiente pregunta también es obvia-, ¿por qué han repartido millones de mascarillas? "Bueno, es más una demanda de la población. La gente se siente más segura llevándolas, más tranquila, y no les hace ningún daño". La declaración del funcionario no deja de ser sorprendente, sobre todo porque, durante los primeros días del brote, la población asistió angustiada a la escasez de mascarillas, y los políticos en tropel -en vez de hacer el discurso de Lezana- se lanzaron a prometer mascarillas como si en ellas estuviera la salvación.
Lezana explica entonces que el virus sólo es capaz de vivir en el aire cuestión de segundos, pero que donde sí se hace fuerte es sobre los objetos. "Si yo tengo el virus y estornudo sobre la grabadora, el virus puede permanecer ahí 24 e incluso 48 horas. Si usted luego la toca y se lleva las manos a la boca, a la nariz o a los ojos, se puede contagiar. Por eso lo importante es lavarse mucho las manos, limpiar mucho los objetos que otras personas han tocado".
Miguel Ángel Lezana explica la historia del brote. O, mejor dicho, de los tres brotes de los que tuvieron noticia. Dice que uno de ellos se localizó en el Estado de Veracruz, en una localidad llamada La Gloria. Se inició el día 9 de marzo y concluyó el día 10 de abril. Un 30% de la población resultó afectada, pero -en contra de lo que sostienen algunos moradores del lugar- no se produjeron defunciones. La noticia de otro brote llegó el día 12 de abril. Una mujer de 39 años de edad, encuestadora de profesión, fue ingresada en un hospital y falleció al día siguiente. La paciente llevaba varios días de médico en médico. De forma simultánea, al Gobierno empezaban a llegar noticias alarmantes del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias. Estaban ingresando un alto número de adultos jóvenes, previamente sanos, con una neumonía que evolucionaba rápidamente. Al menos cuatro habían fallecido a las pocas horas... Por si fuera poco, el día 21 tuvieron noticias de que dos niños en California -un crío en San Diego y una niña en el condado de Imperial Camping- habían desarrollado un cuadro de gripe.
El día 23, el Gobierno dio la alerta sobre un brote de influenza. ¿Es posible que no existieran vínculos entre los brotes? ¿Que se desarrollaran de forma independiente y simultánea? "Es imposible" ¿Tiene que haber vínculos humanos? "Exactamente. Los virus requieren de la maquinaria genética para poder reproducirse. Tuvo que haber contacto". Dado que La Gloria, en Veracruz, es el único lugar donde hay una explotación de cerdos, ¿es posible que todo esto empezara allí? "La granja está a 80 kilómetros. No está en el pueblo". ¿Por qué están muriendo los jóvenes? No tenemos idea de lo que está pasando. Tenemos una hipótesis: están resistiendo mejor niños y ancianos porque fueron vacunados contra la gripe". ¿Cuántos casos hay confirmados? "Plenamente, siete". Pero el Gobierno ha venido repitiendo que había 20 confirmados y 170 sospechosos... "Tenemos un problema de comunicación".

Tuesday, March 24, 2009

LOS BRASILEÑOS NO CANTAN MAL LAS RANCHERAS

La crisis en el Senado de Brasil se agudiza
Ya han sido destituidos 50 de los 181 funcionarios que ejercían como directores ejecutivos
JUAN ARIAS - Brasil - 23/03/2009
El Senado de Brasil ya ha abierto irremediablemente la caja de los truenos. Su crisis se agudiza día a día: ya han sido destituidos 50 de los 181 funcionarios que ejercían como directores ejecutivos, premiados con jugosos salarios. Y aún quedan 131 en activo.
Mientras, en los sondeos nacionales, los brasileños colocan al Parlamento en los últimos lugares del índice de confianza en las instituciones. Este agravamiento de la crisis preocupa a los políticos, que temen que la opinión pública acabe cuestionando la propia utilidad el Senado.
El total del presupuesto para esta institución en 2009 es de 1.300 millones de dólares. Estos recursos se destinan en su inmensa mayoría a pagar los sueldos y jubilaciones de 9.000 funcionarios; de ellos, 402 ganan más que los propios senadores.
Pero lo que ha puesto el grito en el cielo ha sido la publicación ayer en los medios de comunicación de la actividad del Senado desde febrero (cuando comenzó el nuevo curso tras las vacaciones de Navidad - hasta ahora. En menos de dos meses, los senadores han votado un único proyecto de ley y algunas designaciones de embajadores. El resto del tiempo lo dedicaron a aprobar 18 homenajes, muchos de ellos absolutamente perentorios, como los realizados al ex presidente surafricano Nelson Mandela, que el pasado julio cumplió 90 años; a la ex rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Ingrid Betancourt, liberada también en julio, y al ex candidato republicano a la presidencia de EE UU John McCain, por un discurso en el que reconocía la victoria de su rival, Barack Obama. Por si fuera poco, durante el presente mes de marzo, los senadores dedicaron parte de su tiempo a demostrar su solidaridad con el pueblo estadounidense por la pérdida de seres queridos en el atentado terrorista.
oras extraordinarias
Y para finalizar la lista de escándalos, en el mes de enero, durante el cual el Senado estuvo cerrado por vacaciones, más de 3.300 funcionarios del Senado recibieron casi tres millones de dólares en horas extraordinarias.
La situación es tal que el ex presidente Fernando Henrique Cardoso, fundador del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), aseguró ayer que el Congreso brasileño "ya no representa nada", y recordó que lo que está ocurriendo "provoca una situación de desmoralización extraordinaria". Cardoso se preguntó: "¿Cómo tener democracia sin respeto al Congreso? ¿Pero cómo respetarlo, si cada día los medios de comunicación informan sobre nuevos escándalos?".
Así las cosas, el nuevo presidente del Senado, José Sarney, ha pedido una reestructuración a fondo y urgente de la Cámara, antes de que aumente su desprestigio ante la opinión pública.

Saturday, March 21, 2009

UN CENTRISMO PARA TRANSFORMAR EL STATUS QUO

ESTE ARTICULO DE GUSTAVO GORDILLO SALIO PUBLICADO EN EL UNIVERSAL EL 21 DE MARZO DE 2009

Las dificultades que ha enfrentado Obama para conseguir un apoyo bipartidista para su paquete económico han puesto en el debate público un tema crucial: hasta dónde deben llegar las posiciones centristas en un afán de articular una coalición bipartidista.

Paul Krugman, al analizar los resultados del paquete de reactivación que apenas habían sido aprobados en el Senado y aún requerirían la negociación entre ambas cámaras, señaló: “En su conjunto, la insistencia centrista en apoyar a los que se encuentran relativamente bien, mientras se descuida a los que se encuentran más mal, se reflejará, si el paquete es aprobado, en menos empleo y más sufrimiento. ¿Cómo ocurrió esto? Culpo a la creencia del presidente Obama de que puede trascender la división partidista, una creencia que ha distorsionado su estrategia económica”. David Brooks opina diferente. Señala que Obama es una figura transformadora, pero con un mensaje convencional, y que la única manera que éste también se vuelva innovador radica en apoyarse en una red de centristas bipartidista que jugó el papel clave en modificar el paquete de reactivación económica.

Andrew Sullivan hace la pregunta clave: ¿debe Obama iniciar una jihad política contra los conservadores o los republicanos at large? Ofrece dos argumentos en contra. Primero, una reciente encuesta de Gallup en la que 67% de los ciudadanos considera que Obama está manejando bien las negociaciones sobre el paquete de estímulos, en tanto que a los congresistas demócratas sólo les conceden una aprobación de 48% y a los republicanos de 31%. Por otra parte, recuerda que durante las primarias demócratas sus partidarios le reclamaban que no fuera duro frente a la campaña negativa de Hillary. Como se demostró, haberse mantenido con la cabeza fría y con una imagen conciliatoria le permitió lanzarse en el blitzkrieg final sin perder el apoyo de sus partidarios, ganando independientes y manteniendo la unidad de su partido.

Justo aquí reside, en mi opinión, la interpretación equivocada sobre el contenido de su “centrismo”. Por un lado, se trata menos de un juego de concesiones e intercambios que de elevar la calidad, claridad y tono del debate público. Hay un componente de civilidad en el tipo de debate que impulsa. Pero también existe mucha sustancia, contrario a lo que sus críticos le han espetado. Este “centrismo” transporta una estrategia que busca destrabar el debate no para hacer concesiones innecesarias, sino para comprender los argumentos alternativos y rivales y proceder a convergencias reales movidas por una visión de largo plazo.

Esta estrategia se trasluce a partir de la trayectoria discursiva de Obama. Una frase pronunciada por Franklin D. Roosevelt en su toma de posesión es aún significativa: “Nunca en nuestra historia se ha presentado como ahora una dramática coincidencia entre la transferencia del poder y el completo colapso de un sistema y de una filosofía”.

En los 30 esa combinación, que abrió un enorme periodo de incertidumbre, también empujó a buscar soluciones inéditas. Llevó a romper con una forma de pensamiento congelado. Las políticas públicas que se enunciaron y se generalizaron durante varias décadas no salieron de la nada. Aunque el marco conceptual venía siendo elaborado por Keynes, fue sobre todo la audacia y el sentido de Estado del equipo de Roosevelt lo que permitió convertir el marco conceptual ya existente en un cuerpo de propuestas públicas.

Uno esperaría un proceso similar durante la presidencia de Obama. Seguramente después del periodo de experimentación emergerán políticas que atiendan la pérdida de empleos y de confianza de la ciudadanía, la retracción del crédito y el desplome de muchos circuitos de comercio internacional acompañado de fuertes presiones proteccionistas.

Es indispensable revisar su discurso inaugural alejados de la frivolidad de las “grandes frases”, cuya ausencia ha sido juzgada en algunos medios como prueba que Obama ha descendido de las nubes a la dura realidad de la política tal como es. En tres temas ese discurso opera rupturas conceptuales con el sistema de pensamiento conservador que prevaleció desde el triunfo de Nixon en 1968 pero que se exacerbó al final del segundo periodo de Clinton y sobre todo en los ocho años de Bush.

Uno, Obama no discute el tamaño del aparato gubernamental sino la eficacia de sus intervenciones. No debate si el mercado es una fuerza positiva o no, sino la necesidad de regulaciones. Dos, propone enfrentar la desigualdad creciente en EU con el auxilio de una idea poderosa. Ningún país prospera si sólo favorece a los que ya son ricos. Importa, más que el tamaño del PIB, el alcance de la prosperidad para todos. Tercero, en la seguridad rechaza que haya que elegir entre ésta y mantener los ideales.

Estas rupturas están sustentadas en una convicción que representa el puente discursivo entre el Obama candidato y el Obama presidente. Dice: lo que no entienden los cínicos es que el terreno que pisan ha cambiado.

El hilo conductor del discurso de Obama es el concepto de corresponsabilidad. Aunque reconoce que la economía se ha debilitado como consecuencia de la codicia de algunos, subraya la “incapacidad colectiva para tomar decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era”. Apela, a partir de la idea de corresponsabilidad, a los audaces. Los ilustra con los migrantes, los colonizadores y los soldados. Llama a reconstruir EU. ¿Qué quiere decir por ello? “El fin al inmovilismo, a proteger estrechos intereses y a aplazar decisiones desagradables”.

Para entender su centrismo también es indispensable reconocer el contexto de la campaña presidencial y del inicio del nuevo régimen, que puede resumirse en rabia, desigualdad y minorías.

Rabia frente a la guerra de Irak porque ha llevado a la muerte, a incapacidades y a una enorme sangría económica. Rabia también por la crisis económica que ha devenido en recesión e inflación, golpeando esta economía —que depende fuertemente de la confianza de los consumidores— en el centro de su orgullo y estabilidad.

En las tres décadas recientes ha habido además un cambio radical: 80% de la ganancias netas en el ingreso han ido a los bolsillos del 1% de la población. La percepción de que hay un trato desigual e injusto en favor de los más ricos está anclada en la política grotesca de reducir los impuestos al 5% más rico y disparar el gasto militar.

El tercer elemento son las modificaciones socioeconómicas y demográficas que están haciendo de EU un país de múltiples minorías. Primero las étnicas. La población latina es la mayor, con 45.5 millones (15% del total). De hecho, una de cada tres personas en EU pertenecía a alguna minoría étnica. Si buscamos en las minorías sexuales, religiosas o familiares, seguramente descubriríamos que este país tiende a ser cada vez más un muy heterogéneo conjunto de minorías.

Mucho del estilo de gobernar presumiblemente girará en torno al papel de la ciudadanía en la participación política, en asegurarse la rendición de cuentas de los políticos y en la corresponsabilidad de gobierno y ciudadanos. Para ello necesitará el nuevo liderazgo poner en el centro a las ciudadanas y a los ciudadanos en lugar de al 1% más rico de la población. Y se requerirán decisiones durísimas contra el consumismo y el endeudamiento desenfrenado. Sea en el uso de tarjetas de crédito, del crédito hipotecario, del automóvil, en el desperdicio de alimentos. Aquí hay decisiones fundamentales que separarían a un típico populista estadounidense de otro tipo de líder.

De ser así, el centrismo de Barack Obama será una pedagogía para el debate público de los grandes temas nacionales y para el diseño de políticas innovadoras, frente al monopolio indolente compuesto de recriminaciones y negociaciones en lo oscurito, que la clase dirigente ha erigido para mantener el statu quo.

Wednesday, March 18, 2009

TRES ARTICULOS INTERESANTES EN EL UNIVERSAL

Maite Azuela escribe un artículo muy interesnate referente a la iniciativa que el movimiento Dejemos de hacernos Pendejos (DHP) ha estado lanzado respecto a una de las tantas absurdas y aberrantes prerrogativas de los legisladores mexicanos:

Imaginemos a 496 legisladores federales contando billetes hasta que sumen 38 mil 200 pesos. Saben que son recursos públicos que debieron ser entregados a la Tesorería por concepto del impuesto a su aguinaldo 2008, pero guardan sin inhibiciones el dinero en su cartera. Quizá, como los cuatro diputados que lo devolvieron, alguno piense que recibirlo implica cometer un acto ilegal, pero se sienta avalado por el resto y prevea que un escándalo en prensa nunca es suficientemente costoso. En actos como este revelan que no creen en la igualdad. Ellos no pagan, los demás sí.......................
Convencidos de que hay que exigir rendición de cuentas y consecuencias legales y administrativas en caso de existir ilícito en la “compensación” que hicieron del impuesto al aguinaldo 2008, en el movimiento Dejemos de Hacernos Pendejos iniciamos la Operación DHP*001, “Diputados coludos, ciudadanos rabones”. Más de 3 mil 500 ciudadanos exigimos a los diputados que nos informen el mecanismo por el cual han sido recuperados de los impuestos sobre su aguinaldo de 2008. Solicitamos, además, la comprobación y justificación del ejercicio de las subvenciones utilizadas en el caso de ser éstas el mecanismo de recuperación del impuesto. Finalmente solicitamos que de existir la posible comisión de un delito tipificado, se informe a la Entidad de Fiscalización Superior de la Federación y se dé parte a la Procuraduría General de la República.
http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/43322.html

Ciro Murayama insiste en un tema crucial: el empleo en México:
En su campaña electoral de 1992, William Clinton llevó el núcleo del debate político estadounidense a la situación de la economía doméstica. Aquella famosa consigna de “¡Es la economía, estúpido!” eclipsó la victoria militar del presidente Bush padre en la primera guerra del Golfo y regresó a los demócratas a la Casa Blanca.

Casi dos décadas después, en México el debate electoral no tiene núcleo, aunque el grueso de las declaraciones bordan sobre la (in)seguridad pública. Mientras, en el mundo entero no hay prioridad mayor que la crisis económica y, cada vez más, sus repercusiones en el empleo. Puede decirse, como hace el semanario británico The Economist, que estamos en la crisis del empleo.

Los datos son contundentes: la depresión ha arrastrado a 4.4 millones de puestos de trabajo en Estados Unidos desde diciembre de 2007, y 600 mil en los últimos tres meses; ahí la tasa de desempleo llega a 8.1% —la más alta en un cuarto de siglo— y las estimaciones para 2010 apuntan a que en el mundo desarrollado la tasa de desocupación sea de dos dígitos.

http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/43320.html

Finalmente Mauricio Merino escribe sobre la scuentas públicas:
No recuerdo otro informe anual de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que haya despertado más interés mediático que el presentado el 12 de marzo ante la Cámara de Diputados. Quizá porque es el último de Arturo González de Aragón al frente de esa institución, que en diciembre cumplirá ocho años, o acaso porque es el primer informe que atañe al gobierno de Felipe Calderón los medios le prestaron más atención que nunca. Hubo primeras planas, suplementos y editoriales dedicados a ese tema. Y hasta la televisión, generalmente distraída en otras cosas, se tomó la molestia de echar un ojo.

En un país donde la rendición de cuentas no forma parte de la cultura ni de las rutinas, hay que celebrar que la prensa haya descubierto la mina informativa que publica cada año la oficina de fiscalización del gasto público. Aunque sólo fuera por curiosidad morbosa, valdría la pena saber que se practicaron 962 auditorías a la cuenta pública de 2007 y que nadie tiene más información, mayor detalle ni más certeza sobre la veracidad de lo que afirma que esa oficina responsable de verificar las cuentas de los poderes federales.

http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/43318.html


Friday, March 13, 2009

SARKOZEANDO

Que el presidente Sarkozy veía a México a protagonizar un acto mediático era una crónica tan anunciada que sólo en la Secretaría de Relaciones Exteriores parecía que no tenían idea.

Sarkozy el presidente francés, persona conservadora de extrema rudeza política desde que fue ministro del interior, había ya protagonizado grandes escándalos mediáticos por sus muy controveridas y racistas opiniones sobre la migración africana y sobre el origen de los disturbios en las inmediaciones parisinas. Su campaña presidencial manejada con maestría sajona es decir con poco contenido y mucho ruido logró empero, desmantelar a la extrema derecha xenófoba jugando a “rebasarla desde la derecha”, y luego moviéndose hacia el centro en la segunda vuelta atrapó una parte considerable de la herencia electoral del candidato centrista Bayrou. Como presidente ha caido en los niveles más bajos de popularidad aunque en materia de política exterior ha logrado importantes triunfos de una diplomacía basada en convicciones y no solo intereses como fueron los casos de las monjas rescatadas de Libia y del caso más notorio de la colombiano-francesa Ingrid Betancourt.

Sarkozy es sobretodo un gran táctico.Apenas ganó la presidencia de la República logró jalar a lideres indiscutibles del campo socialista ofreciéndoles cargos de gran importancia política como fue el caso de Strauss Kahn candidato perdedor en las internas del Partido Socialista y sin duda una futura figura para disputar las presidenciales, ofreciéndole la dirección del Fondo Monetario Internacional. Pero sobretodo ofreció el ministerio de Relaciones Exteriores a una enorme figura mundial en el ámbito de los derechos humanos, Bernand Kouchner.

De suerte que no había ninguna duda que: con un habilidoso canciller, un presidente ávido de exposición mediática, una situación doméstica complicada para él y un caso en México de una indudable secuestradora pero sujeta a un proceso judicial poco transparente; este iba a ser el tema central de su visita.

Uno puede lamentarse que asi sea y que Francia que otrora se asoció con México para lanzar iniciativas de gran envergadura mundial y regional, como las pláticas de paz en El Salvador, o el grupo Contadora, haya ahora preferido usar a nuestro país como base de lanzamiento de une pequeña y mezquina campaña mediática de su Presidente. Pero están en su derecho y era obvio que lo harían.

Lo que no tiene perdón es la ausencia de cualquier idea estratégica, -vamos aunque no fuera estratégica,cualquier idea- sobre para qué podría servirnos como país la presencia del Presidente galo. Mas grave aún, al grado de provocar ternura cuando no vergüenza ajena, es está actitud de la dirección política del Senado y de la Cancillería de creer que estaba tratando con el abarrotero de la esquina y no con el Presidente de una nación soberana, al sugerirle que el tema de marras no lo fuera a tratar en su intervención ante el Senado. Verdadaderamente dan grima.

Wednesday, March 04, 2009

UN DEBATE MUY INTERESANTE SOBRE IMPUESTO VERDE

La tenencia como impuesto verde

Andrés Lajous

Desde su campaña presidencial Felipe Calderón se comprometió a abolir la tenencia. Fox había hecho lo
mismo, y de vez en cuando sale un candidato del PRD o PRI que hace del tema su bandera.

No hay duda: es un tema popular entre las clases medias, que a veces asumen la abolición de la tenencia como reclamo histórico contra los males del gobierno (vale la pena notar, por ejemplo, en el DF, sólo 23% de la población se mueve en coche).

Sin embargo, quitarla sería un error. Aunque originalmente no se pensó así, hoy es un impuesto verde que le da envidia a muchos países. No es el impuesto verde ideal, pero en términos ambientales la peor tenencia es la que no existe. La ventaja de la tenencia hoy está en que encarece la compra y uso de autos. Hay varios argumentos para sostener que la reducción del uso de éstos es deseable.

http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/43070.html


La tenencia no es un impuesto verde

Karla Barclay

...

Es cierto que al comprar un auto, no sólo pensamos en el precio si no también en sus servicios, refacciones y tenencias. Nos servimos de esos indicadores para tomar nuestra decisión y muchas veces una sola variable es suficiente para determinar qué coche compramos. Sin embargo, la tenencia no determina la compra o no de un automóvil: si una persona realmente necesita un coche lo va a comprar, y en ese caso la tenencia no induce a comprar un vehículo más ecológico. Al contrario, al encarecer la posesión del coche, hace que busquemos aquellos autos que nos representen un costo menor, comprando coches poco eficientes o usados, que no cumplen con las normas adecuadas de eficiencia energética.

http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/43106.html

Saturday, February 28, 2009

LA POLITICA DEL DESASTRE ECONOMICO

ESTE ARTICULO DE IMMANUEL WALLERSTEIN FUE PUBLICADO EN LA JORNADA DEL 28 DE FEBRERO

Todos los días leo que otro economista, periodista o funcionario del gobierno opina sobre la mejor manera de lograr una recuperación económica en éste o en otro país. No es necesario decir que tales remedios se contradicen, todos, unos con otros. Mas todos estos expertos parecen vivir en fantasilandia. Parecen creer que sus remedios funcionarán en un periodo de tiempo relativamente corto.

El hecho es que el mundo está apenas en el inicio de una depresión que durará bastante y que se pondrá mucho peor de lo que es ahora. El asunto inmediato para los gobiernos no es cómo recuperarnos, sino cómo sobrevivir al creciente enojo popular que, sin excepción, enfrentan todos.

Comencemos con las realidades económicas del presente. Casi todo el mundo –gobiernos, empresas, individuos– ha estado viviendo por encima de su ingreso durante los últimos 10 o 30 años, y lo ha hecho pidiendo prestado. El mundo se hizo frívolo con ingresos inflados y un consumo también inflado. Pero las burbujas tienen que estallar. Ahora, ésta ha estallado (o de hecho varias burbujas estallaron). La imposibilidad de continuar por este sendero ha penetrado en la conciencia y de repente todos se asustan de que se les agota el dinero real: gobiernos, empresas e individuos.

Cuando ese miedo se apodera de la gente, ésta deja de gastar y de prestar. Y cuando gastar y prestar bajan significativamente, las empresas dejan de producir o disminuyen su paso. Pueden cerrar por completo, o por lo menos despedir trabajadores. Esto es un círculo vicioso, debido a que cerrar o despedir trabajadores conduce a reducir la demanda real y causa una reticencia adicional a gastar o prestar. Se le llama depresión y deflación.

Hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos, que todavía está en posición de pedir dinero prestado o imprimir dinero, intenta lanzar algún dinero nuevo a la circulación. Esto podría funcionar si el gobierno lanzara grandes cantidades de este dinero, y lo circulara sabiamente. Pero es muy probable que no lo haga con sabiduría. Y es muy probable que lanzar la cantidad que podría funcionar no signifique mucho más que crear otra burbuja. Y el dólar caería entonces mucho más rápido que las otras divisas, hundiendo el último soporte importante de la economía-mundo.

Entre tanto, hay menos y menos dinero para el consumo diario de todo tipo para 90 por ciento inferior de la población del mundo (y tampoco se ve muy bien la cosa para 10 por ciento superior). La gente comienza a inquietarse. Justo el pasado mes, hemos visto gente que protesta en las calles por las dificultades económicas, en un número creciente de países –Grecia, Rusia, Letonia, Gran Bretaña, Francia, Islandia, China, Corea del Sur, Guadalupe, Reunion, Madagascar, México– y probablemente en muchos más que no se notan aún en la prensa mundial. De hecho, ha estado relativamente leve hasta ahora, pero los gobiernos, todos, están en gran tensión.

¿Qué hacen los gobiernos cuando su principal preocupación es lidiar con el desasosiego interno? Tienen en realidad dos opciones: disparar a los manifestantes o apaciguarlos. Dispararles funciona solamente hasta cierto punto. Para empezar, los agentes de esta fuerza deben estar también lo suficientemente remunerados y deseosos de hacerlo. Y cuando hay un descalabro económico, arreglar esto no es fácil para los regímenes.

Entonces los regímenes comienzan a apaciguar a sus poblaciones. ¿Cómo? Primero que nada mediante el proteccionismo. Todo el mundo ha comenzado a quejarse del proteccionismo de los otros países. Pero los quejosos lo practican también. Y le sacarán mucho más provecho. Todos los economistas neoliberales nos dicen que el proteccionismo empeora la situación económica general. Tal vez eso sea cierto, pero es bastante irrelevante en lo político cuando hay gente en las calles que quiere empleos ¡ahora!

La segunda forma en que los gobiernos apaciguan cuando hay desasosiego es mediante las medidas de bienestar socialdemócrata. Pero para emprenderlas los gobiernos necesitan dinero. Y los gobiernos obtienen dinero de los impuestos. Todos los economistas neoliberales nos dicen que subir impuestos (de cualquier tipo) durante un descalabro económico torna la situación económico general aún más difícil. Eso puede ser cierto, pero en el corto plazo también eso es irrelevante. La cosa es que en un descalabro, la recepción de impuestos cae. Los gobiernos no pueden lidiar ni siquiera con los gastos actuales, ya no digamos con el pago de gastos mayores. Así que impondrán impuestos de un modo o de otro.

Finalmente, el tercer modo de apaciguar es mediante una saludable dosis de populismo. La brecha real de ingresos entre uno por ciento superior y 20 por ciento inferior dentro de los países y a escala mundial ha crecido enormemente en los últimos 30 años. La brecha se reducirá ahora a la más normal que existía en 1970, que sigue siendo muy grande, pero de algún modo menos escandalosa. Como tal, tenemos gobiernos que hablan ahora de un tope al ingreso para los banqueros, como sucede en Estados Unidos y Francia. O se puede procesar a la gente por corrupción, como en China.

Es un poco como estar en el sendero del tornado. Lo peor puede caerle a los gobierno de repente. Cuando eso ocurra, tendrán apenas unos minutos para refugiarse en sus sótanos. Cuando el tornado haya pasado, y si queda alguien vivo, uno sale a evaluar el daño. Resultará que los daños son muy extensos. Sí, puede uno reconstruir. Pero ahí es donde comienza la verdadera discusión. ¿Cómo puede uno reconstruir, y qué tan justamente uno comparte los beneficios de la reconstrucción?

¿Cuánto tiempo durará el sombrío panorama? Nadie lo sabe ni puede estar seguro, pero probablemente un buen número de años. Entretanto, los gobiernos enfrentan periodos electorales, y los votantes no serán afables con los gobernantes. El proteccionismo y los programas de bienestar socialdemócrata le sirven a los gobiernos del mismo modo que un sótano sirve durante un tornado. La cuasi nacionalización de los bancos es otro modo de refugiarse en los sótanos.

Lo que la gente debe pensar es qué vamos a hacer cuando emerjamos del sótano, cuando sea que esto ocurra, y prepararnos para ello. La pregunta fundamental es cómo vamos a reconstruir. Ésa será la batalla política real. El paisaje será poco familiar. Y toda nuestra retórica anterior será sospechosa. El punto clave que hay que reconocer es que reconstruir nos puede llevar a un mundo mucho mejor, pero también nos puede meter a uno peor. En cualquier caso, será uno muy diferente.

© Immanuel Wallerstein

Traducción: Ramón Vera Herrera

Sunday, February 08, 2009

EL MINISTRO BRASILEÑO MANGANBEIRA UNGER HABLA DE CRISIS,EUA Y POLITICA Y ECONOMIA

ENTREVISTA: ROBERTO MANGABEIRA UNGER Ministro de Asuntos Estratégicos de Brasil
"Brasil es el país más parecido del mundo a EE UU"
SOLEDAD GALLEGO DÍAZ / JUAN ARIAS - Brasilia - 09/02/2009
Roberto Mangabeira Unger (Río de Janeiro, 1947) es un ministro atípico. Primero por su propia biografía: es catedrático en la facultad de leyes de Harvard (ocupó el cargo a los 29 años, el más joven que ha tenido nunca ese centro universitario y fue profesor del actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama), ha escrito numerosos libros sobre política y construcción social y esta considerado como uno de los teóricos más brillantes, y polémicos, en el ámbito del pensamiento social contemporáneo (sus trabajos están disponibles en www.robertounger.net). Es autor de un corto, y muy polémico, ensayo sobre "España y su futuro", que escribió antes de ser ministro, que supone una crítica muy directa a los sucesivos gobernantes que ha tenido la democracia española y que podría resumirse en una línea: España es hoy un país sin proyecto, incapaz de aprovechar su potencial.
Implicado desde hace años en la política cotidiana de su país, Mangabeira, que se considera de izquierda, fue un crítico muy duro del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, quien, sin embargo, le llamó un día, en su segundo mandato, para ofrecerle una cartera que sería insólita en cualquier otro país que no fuera Brasil: ministro de Asuntos Estratégicos. Desde Brasilia, donde recibe a El País, Mangabeira analiza las grandes líneas de la vida política social y económica de Brasil y las grandes corrientes internacionales, pero eso no le parece suficiente. "El presidente Lula me propuso que ayudara a formular un modelo conceptual sobre el futuro de Brasil, pero para hacer eso no necesito estar en Brasilia. Para escribir panfletos podría continuar en Harvard. Lo que intento es definir iniciativas concretas que encarnen o anticipen ese cambio en la trayectoria institucional del país. Escoger iniciativas en políticas públicas sectoriales, educación, trabajo, política agrícola o industrial, que tengan efecto práctico inmediato pero que también prefiguren el cambio de rumbo que necesita el país".
En medio de la formidable crisis económica y financiera actual, sus propuestas, no solo para Brasil, sino para la comunidad internacional en su conjunto, adquieren cada día mayor relevancia y son objeto de mayor debate. Uno de sus últimos libros se titula: "¿Qué debería proponer la izquierda?"
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Brasil/pais/parecido/mundo/EE/UU/elpepuint/20090209elpepuint_2/Tes?print=1

Sunday, January 18, 2009

DOS EXPRESIDENTES PROGRESISTAS HABLAN SOBRE AMERICA LATINA Y EUA

Con Obama un diálogo maduro

Escrito por RICARDO LAGOS PUBLICADO EN EL CORREO DEL SUR SUPLEMENTO DE LA JORNADA EN MORELOS http://www.lajornadamorelos.com/suplementos/correo-del-sur

En enero de 1961 aterricé por primera vez en Estados Unidos. Iba a Carolina del Norte a estudiar un posgrado en la Universidad de Duke. Cuando llegué al Aeropuerto Raleigh-Durham, tuve mi primer impacto. Los baños tenían señales claras de segregación: unos para blancos, otros para negros. Hombres y mujeres separados por el color de su piel.
Al día siguiente tomé un bus y descubrí también aquella separación, los blancos iban adelante, los negros atrás. Para quien venía del sur y de una América latina que se echaba a andar por los sesenta y que veía a Estados Unidos como el país donde John Kennedy había llegado con signos de cambio, aquello era fuerte. Una cosa es leer acerca de la segregación racial y otra vivirla cotidianamente.
La segregación era una realidad, estaba en todas partes. En el campus universitario sólo se veían blancos, salvo aquellos estudiantes llegados de la India o de Asia por vía de los programas británicos de intercambio y formación de cuadros para los países que empezaban a desprenderse de la colonización.
Sin embargo, cuando un par de años después regresé para obtener mi título definitivo, los negros ya estaban allí. Aún no todo estaba resuelto y resonaba más fuerte que nunca el sentido del discurso de Martin Luther King: "I Have a dream", tengo un sueño.
Ahora, en este enero a casi cinco décadas de aquella experiencia personal, un hombre de origen negro llega a la Casa Blanca. La elección de Barack Obama es una demostración de la capacidad de la sociedad estadounidense para reinventarse a sí misma, para cambiar radicalmente cuando el pueblo norteamericano considera que ha llegado el momento del cambio.
Hoy el cambio no lo es sólo porque un afroamericano, como dicen ahora, será Presidente de los Estados Unidos. Es un cambio más profundo que coloca a Obama en un momento refundacional de su país y de las relaciones internacionales. Es un tema de época, de transición histórica. Incluso McCain, el candidato republicano, emergió representando también un cambio profundo en la mentalidad neoconservadora de los republicanos.Y esto porque, de una u otra forma, la administración Bush olvidó dos grandes lecciones valóricas de la historia reciente de ese país en su lucha contra la segregación.
Una, el respeto a la diversidad es una riqueza a ser cuidada y preservada. Dos, la tolerancia es esencial para construir mundos con convivencias positivas. Si aquello estuvo presente en su país, incluso a nivel de su propio gabinete, no lo estuvo en la forma de entender el mundo. Y se jugó por una estrategia de acción unilateral.
Ahora, al gestarse un cambio de fondo, Barack Obama puede comenzar con una agenda internacional limpia, asumiendo todos los errores y fracasos que ha significado en política exterior la administración Bush. Imponer la paz en el mundo o resolver una crisis financiera internacional son ahora problemas multilaterales, donde se necesita el concurso de todos y donde el mundo también sabe que, sin el concurso de Estados Unidos, muchos de esos problemas no tendrán solución.
Obama tiene una agenda muy intensa por delante. Una agenda para resolver la crisis que marca el fin de la ideología neoliberal, pero también para, a mediano plazo, definir cuál será la arquitectura financiera internacional capaz de evitar la crisis de hoy. Sí, es cierto, habrá una mayor regulación y una mayor intervención del Estado, pero también serán necesarias nuevas dinámicas de mercado orientadas por el afán productivo más que por la especulación. Y, por cierto, en lo internacional tiene dos desafíos: dar cumplimiento al cierre de Guantánamo como prisión y avanzar en un plan para el retiro de las tropas de Irak.
En América latina la agenda internacional también será distinta. Hoy somos un continente cuya mayoría de países tiene ingresos medios. Esto es, países que por su nivel de desarrollo ya no califican para recibir ayuda extranjera. Países que en una u otra forma tienen un alto grado de inserción en la economía internacional y esperan que la Ronda de Comercio y Desarrollo, o de Doha como se le llama, entregue reglas justas para competir.
Pero más allá de ello, América latina requiere tener un espacio de diálogo directo con Estados Unidos sobre toda la nueva realidad internacional emergente. Puede ser la OEA u otro. No se trata de tener un lugar sólo para debatir y analizar coyunturas hemisféricas. Lo importante ahora es tener un espacio donde Estados Unidos, América latina y el Caribe definan cómo están viendo el orden internacional emergente, en dónde coinciden y en dónde están las diferencias para buscar consensos. Esa es la diplomacia hemisférica que necesitamos para el siglo XXI.
Y allí entonces definir una agenda de temas concretos como comercio, arquitectura financiera internacional, cambio climático, migraciones, energías renovables, elementos básicos de seguridad, especialmente los vinculados al narcotráfico y combate al crimen organizado. Es una agenda muy vasta, pero con los temas de hoy y propios de la globalización.
En otras palabras, los temas que hoy le interesan a América Latina en una agenda para discutir con Estados Unidos son los temas de una agenda multilateral que se reduce en último término en cómo vamos a ir avanzando para que en este mundo y en este planeta, que cada vez es más global, sus problemas tengan también soluciones globales en que todos tengamos una palabra que decir. Ello requiere una alta coordinación entre nosotros, como se ha planteado ante la participación de Argentina, Brasil y México en el G-20.
Podremos establecer entonces un diálogo mucho más igual con la nueva administración Obama, un diálogo maduro en un hemisferio capaz de entender por dónde va el mundo de hoy.

DOS EXPRESIDENTES PROGRESISTAS HABLAN SOBRE AMERICA LATINA Y EUA(2)

ESTA ENTREVISTA APARECIO EN EL PAIS DEL 16 DE ENERO DE 2008

ENTREVISTA: FERNANDO HENRIQUE CARDOSO, ex presidente de Brasil
"Latinoamérica ya no necesita ayuda de EE UU"
JAVIER LAFUENTE - Madrid - 16/01/2009
Fernando Henrique Cardoso (Río de Janeiro, 1931), el primer presidente de Brasil que gobernó durante dos periodos (1995-2003), reconoce que la crisis financiera afectará a América Latina y a su país más de lo que reconocen en público sus gobernantes. Más allá "del único tema que parece que existe", Cardoso, considerado uno de los intelectuales de más prestigio de América Latina, prefiere conversar sobre otros asuntos.
Pregunta. Barack Obama ha prometido una nueva página en la relación con Latinoamérica. ¿Qué tiene que cambiar?
Respuesta. El asunto no es tanto América Latina; el asunto es el mundo. Mientras Estados Unidos no se dé cuenta de que hay que compartir las decisiones y no imponerlas, no tendrá quien lo escuche con simpatía.
Obama es negro; eso supone una transformación del espíritu norteamericano y quizás una sensibilidad mayor para entender que el mundo es desigual. Ha sido positivo que nombrara a Hillary Clinton secretaria de Estado.
Creo que puede ayudarlo en esta visión más diversificada del mundo.
P. ¿Cuáles serán los asuntos más importantes que tendrá que abordar?
R. Habrá que ver con qué margen de maniobra cuenta Obama en algunos casos, como Cuba, que no es una potencia económica, pero sí tiene un valor simbólico para América Latina. Resistió a la prepotencia americana, con o sin razón. Si lograra, pese al lobby de Miami, suspender el embargo, que ya no tiene sentido, sería un paso adelante. Un punto importante será, sin duda, la lucha contra el narcotráfico. Hay que ver lo que está pasando en México. Colombia, por ejemplo, hizo un esfuerzo enorme. Sin embargo, el área cultivada de coca no ha disminuido. Si los americanos no se dan cuenta de que hay que combatir el consumo y mantienen que hay que darle guerra a la producción, algo no va a funcionar. Con el tabaco lo consiguieron. ¿Por qué no hacer lo mismo con las drogas?
P. ¿Cómo va a afectar la política de Obama al liderazgo regional de Brasil?
R. Puede afectar positivamente si entiende que es importante que los mercados regionales se fortalezcan. Clinton entendió que Mercosur era importante. Los tratados de libre comercio no se pueden concretar si no se entienden los desequilibrios. Pero antes de mirar a América Latina, lo que tiene que hacer Obama es rescatar la situación global.
En América Latina lo que necesitamos es una mejor educación, más inversiones, instituciones más sólidas, aunque esto último depende de nosotros. Brasil no necesita ayuda americana para crecer; Brasil necesita de sí mismo. América Latina ya pasó el momento en que necesitaba asistencia, ayuda, de EE UU. Es la política global americana la que tiene que cambiar para que sea beneficioso para nosotros.
P. Aunque Lula nunca ha reconocido públicamente un papel hegemónico de su país en la región, el peso estratégico de Brasil los últimos años es incuestionable. ¿Cuáles son los pros y los contras de un liderazgo brasileño?
R. No es conveniente estar hablando continuamente de liderazgo, es mejor que fluya. Brasil no es un país que deba limitarse a una visión regional; tiene posibilidades de una acción más global. Pero la política exterior no se hace con palabras, sino con hechos.
P. En la pasada cumbre del G-20 quedó demostrado que Brasil se ha situado en primera línea mundial. ¿Qué ha ocurrido para que haya abandonado su perfil de eterna promesa?
R. El punto más importante ha sido la democratización. Hay una historia institucional, democrática, que es importante. Tuvimos la capacidad de, en democracia, lograr la estabilidad económica; construimos instituciones que aún perduran. La gente pensaba que iba a haber un cambio enorme entre el Gobierno de Lula y el mío, y no ha sido así, porque el peso de algunas instituciones es muy fuerte.
P. El año que viene hay elecciones generales. ¿Qué etapa se abre después de Lula?
R. Lo más probable es que gane un candidato del PSDB, de mi partido. Las encuestas dan una clara ventaja al gobernador de São Paulo [José Serra], y en segundo lugar, al gobernador de Minas Gerais [Aecio Neves], ambos de mi partido. Así como no hubo un gran cambio macroeconómico cuando Lula me sucedió, no creo que exista un cambio dramático el año que viene. Habrá que adaptarse por la situación global, pero la visión institucional va a seguir igual. Quizás sí sea necesario corregir el clientelismo, que ha crecido durante los ocho años de gobierno de Lula. Pero no se va a cambiar la política social, que empezó incluso antes de mí. Brasil ha llegado a un punto de madurez en que los cambios no producen quiebras.
P. Lula ha repetido en varias ocasiones que Brasil está mejor que cuando usted dejó la presidencia.
R. Tiene razón. Pero es natural. A él le tocó una coyuntura económica positiva de 2003 en adelante. Y tuvo la sabiduría de no haber cambiado. Puede que haya defraudado a sus seguidores, pero para Brasil fue bueno que lo hiciera. El país progresa desde hace mucho tiempo, y el progreso es acumulativo. De igual modo que el próximo presidente mejorará más todavía, porque se beneficiará de lo que hice yo y lo que ha hecho Lula.
P. ¿Cómo le afecta a su país tener tan cerca a líderes como Hugo Chávez o Evo Morales?
R. Son distintos. Morales tiene una raíz sindical e indígena más fuerte que Chávez. En el partido de Lula, no en el Gobierno, hay gente que comparte esa visión, que tiene una cierta simpatía hacia esas actitudes. Pero Brasil es un país demasiado grande, demasiado complejo, no es probable que los brasileños se adhieran al modelo de Chávez. Lula tiene una retórica populista, es popular, pero su Gobierno no.
P. Brasilia ha decidido reducir sus importaciones de gas boliviano. ¿Le afecta la presencia de Morales en Bolivia a los intereses brasileños?
R. La decisión afecta más a Bolivia, que, a su vez, ha tomado decisiones previas que nos han afectado a nosotros. No creo que Lula vaya a jugar la carta de sofocar Bolivia, un país demasiado pobre. Además, es vecino nuestro y lo va a ser siempre. Hay muchos intereses brasileños allí, no podemos actuar como si fuéramos subimperialistas.
P. Brasil es un gigante que va hacia la autosuficiencia energética, un arma de poder. ¿Qué se puede hacer con ese arma?
R. En materia de energía hidráulica, tenemos una ventaja y es que en Brasil hay mucha agua. Hay ocasiones, como durante mi mandato, en que no llueve. Pero es una energía barata y renovable. Otra ventaja es el etanol. Aunque desde un punto de vista global tiene resistencia, desde el punto de vista de consumo doméstico no. Los coches se mueven con etanol. Y tercero: tenemos mucho petróleo. No se sabe cuánto, pero puede ser muchísimo. Ese petróleo está en aguas profundas, pero hay tecnología para encontrarlo.
P. ¿Qué implica tener tanto petróleo?
R. Si tenemos una visión de largo plazo será un factor de poder importante. Siempre tuve en mi cabeza la idea de que Brasil tiene que actuar como hacen los chinos: con una visión a larguísimo plazo, mirando por su interés nacional. Brasil no debe de ir muy deprisa con sus responsabilidades globales, no meterse en todos los problemas del mundo. No tendremos capacidad para tanto, pero lo tendremos. La posición energética va a ser un factor importante no solamente en la región.
P. ¿Qué habrá que hacer cuando se consiga todo el crudo?
R. Podemos equilibrar la cuestión energética si logramos movilizar esos recursos petrolíferos. Es poco probable que se logre en base a una única empresa, como Petrobras. Los recursos disponibles son mucho más grandes que Petrobras; Brasil es más grande que Petrobras. Petrobras va a ser un actor importante, pero no va a ser el único, porque el monopolio es muy peligroso. No se trata de abrirse de pronto sin una visión estratégica. Hay que ver qué mundo se va a construir después de esta crisis. Pero siempre con una visión a largo plazo, como hacen en China

Monday, January 12, 2009

DIEZ IDEAS CONTRA LA CRISIS EN EL REFORMA

Diez ideas contra la crisis
Jorge Basave, Javier Beristain Iturbide, Rolando Cordera, Mario di Constanzo, Julio Frenk Mora, Santiago Levy, Juan E. Pardinas, Carlos Rojas Gutiérrez, Luis Rubio y Jaime Sempere//

(11 enero 2009).- Una decena de especialistas sugiere medidas concretas que podrían adoptarse de inmediato para hacer frente a la recesión.
www.reforma.com/libre/online07/edicionimpresa/

UN ARTICULO DE ANDRES LAJOUS EN EL UNIVERSAL

EL MITO D ELA APATIA
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Esta generación 1982-2003 se caracteriza por construir relaciones hacia afuera. Pone su vida completa en Facebook, pese a las advertencias de sus mayores; expresa sus deseos, inseguridades, y cotidianidad en miles de blogs visitados por desconocidos; tiene la mano pegada a su celular, donde no confronta a sus padres pero tampoco se somete a ellos. Esta generación vive hacia afuera, pone atención cuando el cantante de Coldplay promueve el comercio justo, cuando Bono logra que se cancele la deuda externa de países africanos y cuando Al Gore se reinventa para combatir el calentamiento global.
Una generación que creció viendo películas en las que la diversidad racial siempre está expresada, las mujeres están en situaciones de poder y las parejas homosexuales son eso, parejas. Por eso la describen así, como una generación cívica, una generación que en palabras de Obama “quiere ser parte de propósitos comunes”.
Hoy la oficina del presidente electo sostiene su estrategia de campaña, no quiere perder contacto con esa generación, su oficina es virtual Change.gov y cada semana transmite un mensaje por YouTube sobre su diagnóstico actual y las medidas que empieza a tomar antes de ser gobierno. Especialistas, opinadores y sabios advierten sobre el riesgo de haber generado tantas expectativas, cuando falta la parte más importante de un presidente: gobernar.
Sin embargo, pierden de vista algo fundamental para esta generación expresado en las constantes referencias a John F. Kennedy: “No te preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregúntate qué es lo que tú puede hacer por tu país”. Para muchos, en particular para los más jóvenes, lo importante no es lo que haga Obama; lo importante es lo que les inspiró a hacer a ellos mismos. A salir a las calles, a organizarse, a sacar a la gente a votar, y sí, lo más evidente, a creer que las cosas pueden cambiar.
Cinco días antes del discurso de victoria de Barack Obama, Felipe Calderón hablaba frente a líderes iberoamericanos. En su discurso reafirmaba el mito de la apatía: “Para decirlo con toda claridad, hoy los jóvenes no creen en nada... ¿Cómo puede construirse un futuro sin creer en algo?”.
No nos queda de otra, habrá que demostrarle lo contrario. Nos toca confrontar el mito de la apatía.
Leer completo www.eluniversal.com.mx/notas/567824.html

About Me

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He sido dirigente del movimiento estudiantil de 1968, dirigente en el PMT, miembro fundador del Movimiento de Acción Política y del PSUM en los setentas. Miembro Fundador de la UNORCA. De abril a julio de 2006 fui el coordinador general de la campaña presidencial de Patricia Mercado. Como funcionario público he sido Subsecretario en la Secretaría de Agricultura, y Subsecretario en la Secretaría de la Reforma Agraria en México entre 1988 a 1994. En 1995 me desempeñé como Director de Desarrollo Rural de la FAO en Roma y desde 1997 hasta 2005 fungí como Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe. Como escritor soy miembro Fundador de La Jornada y colaborador de la Revista Nexos. De 2006 a 2009 fui profesor visitante en el Taller de Teoria Política de la Universidad de Indiana en Bloomington, dirigido por los profesores Vincent y Elinor Ostrom. EN 2015 fui Profesor Tinker en la Universidad de Wisconsin en Madison. He terminado dos libros a publicarse sobre la transición política en México. He terminado un libro sobre las reformas rurales en 1991 y estoy trabajando en una trilogía novelada. El primer tomo se llama 68.

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